Hugo Díaz
Orientar los Proyectos Educativos institucionales a mejorar los resultados educativos.
Miércoles 02 de Septiembre de 2009 16:22
Escrito por: Hugo Díaz
Un buen diagnóstico, el punto de partida
En el artículo anterior se hizo un balance de la actual aplicación de los PEI en los centros y redes educativas destacándose su poca utilidad al ser básicamente documentos elaborados para cumplir con la formalidad, en exceso declarativos y carentes de metas y propuestas concretas dirigidas a atender la finalidad principal de los centros educativos, cual es que los estudiantes aprendan más y mejor lo que deben de saber. Los PEI carecen de metas concretas de mejoras de rendimiento académico, por lo menos en las áreas fundamentales de formación.
En el artículo anterior se hizo un balance de la actual aplicación de los PEI en los centros y redes educativas destacándose su poca utilidad al ser básicamente documentos elaborados para cumplir con la formalidad, en exceso declarativos y carentes de metas y propuestas concretas dirigidas a atender la finalidad principal de los centros educativos, cual es que los estudiantes aprendan más y mejor lo que deben de saber. Los PEI carecen de metas concretas de mejoras de rendimiento académico, por lo menos en las áreas fundamentales de formación.
Es cierto que ha faltado orientación por parte de la administración educativa para guiar a los centros educativos respecto a qué deberían buscar a través del PEI y cómo lograrlo. Esquemas poco prácticos y muchas veces confusos son parte de esta carencia de orientación.
El objetivo principal de los PEI debe ser que los estudiantes logren los estándares de aprendizaje que fije la programación curricular y que los resultados académicos que alcancen sean satisfactorios. No debe existir un PEI que no tenga como eje central de su contenido ese propósito. Cualquier otro objetivo es secundario frente a lo que es la finalidad principal de las instituciones educativas.
Cierto es que la mayoría de centros educativos no tienen ni la práctica de trabajar en este enfoque de formulación de proyectos educativos institucionales, ni tampoco cuentan con los instrumentos para apoyar el establecimiento de una línea de base y las proyecciones correspondientes de mejora de los rendimientos académicos.
Es la razón por la que la propuesta que aquí se presenta, es inicial, que podrá enriquecerse con el aporte de quienes son lectores de este Blog. Por ahora nos centraremos en la medición de logros de aprendizaje para la comprensión lectora y la matemática. Estudiante que domina las competencias básicas de estas dos áreas formativas tiene altas probabilidades de desenvolverse bien en las otras áreas del conocimiento.
Comenzar por un buen diagnóstico.
Un buen diagnóstico del funcionamiento del centro o red educativa es indispensable para identificar y desarrollar las rutas a transitar. El diagnóstico debería conducir a identificar:
a) Cuáles son las áreas críticas del aprendizaje de los estudiantes y en qué grados educativos se concentran.
b) Qué causas académicas y administrativas originan el bajo rendimiento de los estudiantes.
c) De esas causas, cuáles son las cuatro o cinco en las que debería concentrarse el esfuerzo del centro educativo en el período de programación del PEI.
El diagnóstico debería abarcar los aspectos siguientes:
a. Análisis de los resultados académicos.
b. Análisis de los procesos de gestión pedagógica y administrativa que inciden en esos resultados.
c. Conclusiones del diagnóstico
ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS ACADÉMICOS
En el desarrollo de los procesos de aprendizaje intervienen varios factores como el currículo, el tiempo de aprendizaje, prácticas efectivas en clase, enseñanza diferenciada, tareas en casa, evaluación del rendimiento. La sincronización de ellos es fundamental, pues si uno no funciona bien afecta el impacto que los otros factores pueden tener en los resultados educativos.
Un primer paso en el diagnóstico de los resultados académicos es indagar cuánto aprenden los alumnos en las áreas fundamentales del aprendizaje: comunicación, matemática, ciencias y sociales. Por ahora solo nos centraremos en comunicación y matemática.
Para saber cuánto avanzamos en cuanto a resultados es necesario que el centro educativo tenga claro, cuáles son las metas que los alumnos deben alcanzar en cada área de formación y grado; por lo menos en aquellas áreas y grados que serán objeto de evaluación.
En el caso de la comprensión lectora, lo que se propone es tener como indicadores de referencia la velocidad de lectura de los estudiantes. Es variada la literatura especializada en el campo que demuestra que existe una fuerte relación entre la velocidad de lectura de un estudiante y la comprensión del texto que lee.
Para medir la velocidad de lectura se presenta en la tabla adjunta, una estadística de velocidad de lectura por grados de enseñanza. La tabla establece como clasificar a un estudiante según el número de palabras por minuto que lee. Para los alumnos de educación secundaria se empleará el mismo indicador de velocidad de lectura estimado para los alumnos de 6° de primaria.
Para seguir leyendo el texto:
http://politicasdeeducacion.educared.pe/2009/08/orientar_los_proyectos_educati.html#more





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