Palabras de Jorge Yzusqui, presidente de IPAE, durante la CADE por la Educación
Martes 04 de Mayo de 2010 11:28
Doctora Fabiola León Velarde, Presidenta de la Segunda Conferencia Anual de Empresarios por la Educación, señores y señoras integrantes del Comité Organizador y del Comité Impulsor, señores y señoras, participantes…
En representación de IPAE, tengo la satisfacción de destacar que vuestra presencia hoy, son testimonio de que entre los empresarios peruanos se esta arraigando el compromiso por promover una mejor educación.
Sin embargo, reconociendo que cada vez mas los empresarios estamos aportando a la educación de nuestro país, somos aún pocos los que lo consideramos como parte de nuestra responsabilidad. Existen ejemplos emblemáticos, pero aún no sentimos la urgencia como si fuera en carne propia.
¡La educación tiene que ver con nosotros!
No podemos seguir escogiendo a nuestros colaboradores entre los pocos que sí lograron calificación suficiente. A medida que el país y su economía sigan avanzando, el déficit de talento será más evidente y grave.
La perspectiva de desarrollo tan prometedora que tenemos, podría verse amenazada si el país no forma los recursos humanos que se requieren para sostener las altas tasas de crecimiento previsibles.
La competencia entre países y empresas será una competencia entre sistemas educativos, esta fue una de las conclusiones de la CADE del año pasado. Necesitamos formar capacidades a todo nivel para agregar valor a nuestros productos, necesitamos talento capaz de entender, usar y adaptar tecnologías que evolucionan rápidamente.
¡La educación es uno de los mejores negocios!
Si alcanzáramos los estándares de Brasil sumaríamos 1 punto al PBI, si llegáramos a los niveles de Chile o Tailandia sumaríamos 1 punto al crecimiento potencial.
Con la educación ganamos todos. Sin embargo, aún se invierte poco en mejorarla, porque el retorno es de largo plazo y porque el sentido de urgencia es insuficiente.
Si bien el Estado hace esfuerzos económicos importantes, aún se invierte poco capital político y económico en la mejora de la educación, por lo complejo que resulta vencer a la inercia instalada y porque electoralmente parece más rentable destinar los recursos a obras públicas.
Con mucha frecuencia, la población prefiere cemento y fierro, porque desconfía de la capacidad y honestidad del Estado y porque, para los más pobres es ya un triunfo que sus hijos vayan al colegio, pues desconocen o no han interiorizado que la calidad de la educación es una condición para vivir en el siglo XXI.
Estamos convencidos que la iniciativa del empresariado puede ayudar a romper la inercia existente en el sistema educativo. Es con ese propósito que convocamos a la acción empresarial desde las CADE por la Educación.
¡Podemos aportar de muchas maneras!
La experiencia nacional e internacional, muestra que además de financiar iniciativas de mejora, los empresarios podemos actuar directamente para lograr cambios. Aquí no dependemos sino de los límites que nosotros mismos nos pongamos.
Hemos avanzado de apoyos muy localizados en escuelas específicas, hacia iniciativas como Matemática para Todos del Grupo Apoyo, Leer es estar Adelante del Banco Continental, los proyectos de la Fundación Telefónica, de Jose R. Lindley o Enseña Perú entre otros, hacia programas como Construyendo Escuelas Exitosas de IPAE o instituciones como Empresarios por la Educación.
A pesar de que los avances son impactantes, recién estamos comenzando. Estas iniciativas no cubren aún ni el 1% de todo el sistema educativo público. Por el momento, la limitante no es la capacidad de expandirlas, pues estas iniciativas han demostrado que son replicables, lo que se necesita es mayor apoyo y compromiso empresarial.
¿Qué podemos hacer los aquí presentes? Participar en sensibilizar a otros empresarios, abrir puertas, hacer contactos, transmitir el sentido de urgencia que compartimos, exigir al Estado una mejor calidad en la educación, movilizar a la sociedad civil y sobre todo dar el ejemplo, como ya lo hacen muchos de ustedes.
En estas iniciativas, no hemos dependido ni dependeremos del apoyo estatal, pero es indispensable avanzar con el Estado y ayudar a que el Estado avance, porque el Estado seguirá siendo el principal proveedor, directo o indirecto de la educación para la mayoría de los peruanos y para aquellos sectores que no pueden financiar una educación privada de calidad.
Los programas exitosos de mejora desde el sector privado, demuestran que no hay impedimentos insalvables, pero no pueden mover todo el sistema. Para lograr el cambio educacional que se necesita, requerimos de políticas públicas y gestión eficiente a todo nivel: nacional, regional y municipal.
Las alianzas público-privadas son un mecanismo cuya eficacia es comprobada a nivel mundial. En el Perú, Fé y Alegría es un buen ejemplo. Políticas que incentiven las alianzas público-privadas, permitirán generar motores de cambio.
Existen diversas herramientas de políticas, que en otros países han dado mejores resultados que los que nosotros estamos logrando. Entre ellas, mediciones nacionales comparativas anuales para todos los grados, o los alumnos como portadores del gasto, fortaleciendo así la capacidad de elección de los padres de familia y estimulando la competencia entre escuelas y modelos de gestión.
Hay avances hacia la definición de las políticas que necesitamos. El Consejo Nacional de la Educación promovió un consenso muy amplio en el Proyecto Educativo Nacional, desde el Ministerio de Educación se han hecho esfuerzos de mejora, la cooperación multilateral ha desarrollado propuestas que hoy escucharemos, existen ONGs y Universidades que han hecho análisis y aportes de gran calidad; entonces por qué no les convocamos y les pedimos que alineen esfuerzos alrededor de unas pocas iniciativas prioritarias que permitan desatar procesos de cambio real de mediano y largo aliento, pero que también provoquen victorias rápidas que permitan retroalimentar el esfuerzo?.
Creo sinceramente, si nos juntamos los empresarios, el Consejo Nacional de Educación y otras instituciones, podemos tener esa capacidad de convocatoria y podemos actuar como catalizadores de esa oportunidad.
¡Concentremos talento en el Estado!
Si queremos cambios efectivos, debemos lograr transformar la gestión de la educación pública, sobre todo a nivel macro.
La estabilidad de los responsables de la política educativa y el respaldo presidencial, fueron un anhelo de larga data, que en el Perú ya se ha dado por propia iniciativa desde el Gobierno. Que se mantenga es importante, aunque se demuestra que es insuficiente.
¿Por qué no hacemos el esfuerzo como país de transformar el Ministerio de Educación en una entidad de alto desempeño? ¿porqué no apostamos a concentrar allí los mejores talentos? Esta es una condición básica.
Si se pudo cambiar y modernizar y establecer una tecnocracia en Sunat, Aduanas, el Ministerio de Economía, o en la Superintendencia de Bancos; //// si se pudo organizar Indecopi, Promperú o los reguladores, ¿por qué resignarnos a que el Ministerio de Educación no sea una entidad ágil, dinámica, con buena gestión? Porque no somos capaces organizar a los Gobiernos Regionales para que en sus competencias vinculadas a la educación puedan estar a la altura de los requerimientos educativos?
Debemos conseguir un compromiso efectivo del Estado por transformar el Ministerio de Educación y los Gobiernos Regionales, por desarrollar una cultura orientada al cliente, por rediseñar procesos para lograr eficiencia, por hacer del logro el factor gravitante en el desempeño, por trabajar para la educación temprana y para que el estado sea capaz de establecer estándares de calidad que sean cumplidos tanto por la ecuación pública como la privada.
Los empresarios, individualmente o a través de nuestras organizaciones, podemos aportar nuestra experiencia en gestión, comprometer tiempo y recursos, participar en directorios regionales para acompañar esta transformación, apoyar a que el programa SERVIR forme en un plazo relativamente corto a los gerentes del nuevo Ministerio de Educación y a los gerentes de las Direcciones Regionales de Educación a los cuales le deberíamos dar un plazo razonable de estabilidad para el ejercicio de sus funciones.
¡Desarrollemos la alianza Educación y mercado!
La multiplicación de emprendimientos privados demuestra que estos tienen buen retorno. Constituye un indicador clave en las sociedades que comienzan a desarrollarse.
En el sudeste asiático permitió la universalización de la educación superior. En Latinoamérica está contribuyendo a la universalización de la educación secundaria, a la ampliación de la educación superior y a una creciente atención en la educación inicial.
Que los emprendimientos privados sean un negocio sostenible y no un negociado, requiere garantizar estándares aceptables de calidad y que aspiren a la excelencia. Para fomentarlo, los empresarios tenemos que invertir en emprendimientos educativos privados de alta calidad que permitan el acceso a los sectores emergentes, que la educación superior privada eleve sus estándares de calidad y que se agrupen en instituciones como la Federación de Instituciones Privadas de Educación Superior (FIPES) que se formo el año pasado y que tiene el compromiso de mas de 20 instituciones de educación superior privada comprometidas a elevar sus estándares y lograr certificaciones internacionales de calidad.
Manejo de idiomas, capacidad de analizar y de investigar, planeamiento y organización, capacidad emprendedora, entre otras, son competencias difíciles de hallar entre los trabajadores en América Latina.
Además, en nuestro país es escandalosa la brecha en cuanto a la formación de profesionales y la demanda del mercado laboral desperdiciando recursos públicos y privados, formando profesionales y técnicos que terminan trabajando en servicios no calificados.
CONFIEP, la Federación de Instituciones Privadas de Educación Superior FIPES, Empresarios por la Educación, el Consorcio de Universidades, podríamos reunirnos y diseñar un curso de solución a este déficit de competencias y a la brecha existente con el mercado. ¡Hagámoslo!
¡Generemos el sentido de urgencia!
Ningún cambio es posible si no se genera un sentido de urgencia, pues las organizaciones y sistemas tienden a retroalimentarse, a veces negativamente. Además, para cambiar, las personas deben renovar paradigmas, cambiar comportamientos y desarrollar nuevas competencias.
La complejidad del reto y la magnitud del cambio, requieren generar un sentido de urgencia muy grande y extendido para que la educación deje de ser la sétima prioridad en la opinión pública.
Sólo si despertamos ese sentido de urgencia entre los empresarios y en la sociedad toda, haremos que cambiar la educación sea rentable para los actores políticos, porque la sociedad exigiría cambios y el costo de la inacción se tornaría muy alto.
¿Cómo avanzar en ese sentido de urgencia? Los empresarios podemos convocar a los medios de comunicación y estos a los padres de familia para hacer una campaña sostenida para movilizar a la opinión pública por una educación de calidad.
¡Todos por la Educación!
Aunar todos los esfuerzos por la mejora de la Educación es indispensable para incidir en políticas públicas, para generar un sentido de urgencia, para lograr cambios relevantes.
Existe una institucionalidad diversa que aún no actúa de manera complementaria. Así como Empresarios por la Educación, FIPES, y esta CADE son referentes para el esfuerzo empresarial; muchas ONGs con trayectoria y diversas entidades de educación superior son referentes para la sociedad civil. La autoridad ganada por el Consejo Nacional de la Educación, es un activo que debemos sumar.
Tenemos una ventana de oportunidad, que hace aún más importante que juntemos esfuerzos para proponer y actuar.
Entre octubre de este año y julio del próximo año, los peruanos decidiremos quiénes, como organizaciones y como personas, serán responsables en los próximos años de la gestión de los tres niveles de gobierno: nacional, regional y municipal. Exijamos a los candidatos que nos expongan sus planes de gobierno en educación que se comprometan con ellos y exijamos su cumplimiento.
El programa de esta CADE, profundizará la revisión de prioridades para mejorar la educación, tendremos así un puente concreto para confluir con las nuevas autoridades.
CADE Ejecutivo 2010 tendrá como temas centrales la mejora de la competitividad y la participación de los candidatos electorales. La educación será parte de la propuesta de competitividad que se ha comenzado a trabajar. CADE por la Educación 2011 se realizará entre los momentos de elección presidencial y el cambio de gobierno.
Tenemos una buena oportunidad ¡aprovechémosla! ¡asumamos nuestro compromiso!
Muchas gracias





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