León Trahtemberg Siederer

Perú en TERCE y SERCE

León Trahtemberg Siederer

Lunes 15 de Diciembre de 2014 09:23

 

Las evaluaciones censales arrojaron en el Perú un desempeño satisfactorio en matemáticas de apenas 7% en el año 2007 y 17% en el 2013. En comprensión lectora subieron de 16% a 33%. Eso  implica un ligero despegue desde el fondo pero lejos de un resultado satisfactorio. Entre esos mismos años, los alumnos de 3er grado del año 2006 dieron la prueba de matemática SERCE de OREALC-UNESCO junto con otros países 15 latinoamericanos y en el 2013 la de matemática  equivalente llamada TERCE, y resulta que los niños peruanos subieron de 474 a 533 puntos (500 es el promedio). En lectura entre esos años subieron de 474 a 521 puntos.
En suma, Perú aparece como uno de los países que más avanzó en esos años en América Latina en matemática y lectura en 3er (y 6to) grado, pese al bajísimo rendimiento de los niños peruanos en esas áreas evaluadas en 2do grado por las evaluaciones censales anuales (ECE). ¿Se puede sacar conclusiones sólidas con esos  datos? ¿Tiene sentido tener muy mal desempeño en 2do y a la vez estar entre los que más mejoraron en 3ero y 6to en América Latina, cuando la tendencia lógica sería precisamente la inversa? (sin buena base en 2do. deberían aumentar sus dificultades en 3ero y 6to). ¿Habrá caído tanto la educación de A.L.? Hay demasiadas interrogantes e incoherencias por  clarificar. Es prematuro para asumir que ya tenemos la fórmula que garantizará nuestro despegue educativo.
Comentarios adicionales a la la columna, por León Trahtemberg
PUNTOS CLAVE EN EL ANALISIS DEL TERCE (07/12/2014)
El Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo de OREALC-UNESCO (TERCE) dado a conocer el 4/12/2013 (primera entrega) tiene por objetivo obtener información sobre los logros alcanzados en lectura, escritura y matemática por estudiantes de tercero y sexto grado, y en ciencias por los de sexto de cada uno de los países participantes. Son 15 países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay. También interviene el Estado de Nuevo León - México.
Los resultados son dispares al comparar 2006 y 2013: hay países que han caído (Costa Rica, Uruguay), otros no han cambiado y oros como el Perú han mejorado (Ecuador, Guatemala, República Dominicana, Paraguay) con lo que el Perú ha logrado ponerse alrededor del desempeño medio de los participantes.
1). Tomados como conjunto y aunque no están alineados como mediciones compatibles homologables entre sí,  se notan avances de distinta magnitud en las sucesivas ECE, PISA y  TERCE.
2). Sin embargo, la tendencia a mejorar no equivale a que los resultados sean buenos. Tampoco hay mucha precisión sobre cuáles son los factores de esa mejora y a las acciones de qué gobiernos o gestiones ministeriales son atribuibles, porque los contextos económicos, sociales, culturales, curriculares, políticos, presupuestales y de migración  hacia la escuela privada son distintas para década desde 1990. Como bien decía César Guadalupe, la PISA 2001 la dieron los nacidos en 1986 (época de híper inflación y  terrorismo). La PISA 2009 la dieron los nacidos en 1994, (época de economía estabilizada y SL derrotado, con mayor libertad de acceso regular a la escuela por parte de alumnos y profesores). Está demostrado en todo el mundo que el crecimiento económico continuado produce por sí solo una mejora en los aprendizajes de los alumnos, independientemente de lo que haga la escuela (en el Perú eso explicaría al menos 50% de la mejora en PISA según la UP)
3). Es riesgoso usar los datos de las UMECE de diversos países que han sido producidos  para retroalimentar el sistema (para lo que basta que sean muestrales) para individualizar desempeños de alumnos, colegios e inclusive profesores (como en este año que se le dará  un bono como premio a los profesores de colegios con mejores puntajes). Eso  distorsionará el sentido de la prueba. De ahora en adelante los profesores se dedicarán a entrenar a los alumnos para las pruebas y hacer todo tipo de artimañas inclusive ilegales (como el plagio) para mejorar el desempeño de los alumnos.
4). No se puede comparar los rendimientos de 3ro y 6to grados en SERCE y TERCE, porque la escala no ha sido equiparada entre grados. Además el grupo de referencia es diferente (16 países en 3ro y 9 países en 6to). Además obtener puntajes encima o debajo de la media a veces es cuestión de pocos puntos o una desviación estándar más pequeña
5). Hay resultados poco comprensibles.
a) Entre los años 2007 y 2013 las ECE del Perú mostraron desempeños en matemáticas  satisfactorios que subieron del  7% al 16%, lo que significa que en todo ese período predominaron largamente los rendimientos insatisfactorios. En el mismo período resulta que para UNESCO-OREALC el Perú es uno de los países que más ha mejorado en comparación a los 15 países de A.L. tanto en 3ero como en 6to grado,  en Matemáticas y en Lectura. ¿Habrá caído tanto el nivel educativo de los países de América Latina como para que se note tanto una mejoría del Perú?
b) El sentido común educativo dice que si los alumnos de 2do grado andan muy mal especialmente en matemáticas (tal como arrojan las ECE peruanas) y se entiende que en 3ero y luego 6to grado los aprendizajes son más complejos y requieren una buena base previa, ¿cómo puede ser que el Perú muestre una situación inversa? Es decir, cuánto más difícil el contenido del grado mejor les va a los alumnos?; ¿Cómo es posible que en este caso vayan cuesta arriba y mejorando?; ¿Cambió la muestra con el traslado de alumno de la escuela pública a la privada?; ¿Quedan en 3ero y luego en 6º grado los educandos sobrevivientes más calificados del sistema educativo?; ¿Cambió el  grado de dificultad de las pruebas?
c) Los rankings no sirven ni son compatibles. Las pruebas son distintas de 3ero. a 6to., los alumnos son otros, las pruebas son distintas, las realidades de los países son distintas.
6). Cuando se mencionan los factores asociados al aprendizaje en el Perú que emergen de la comparación de TERCE con SERCE aparecen destacados positivamente el estar en colegios privados, una gestión y clima institucional adecuado (más frecuente en la educación privada); a la vez influyen negativamente en los resultados ser indígena, provenir de familia pobre, ser repitente de grado (todo ello más frecuente en escuela pública). En suma, la mejora se debería  fundamentalmente al arrastre hacia arriba de la educación privada. Esto es algo que cuestiona la acción del estado en la educación pública.
En suma, los resultados exhibidos en esta primera entrega todavía dejan muchos vacíos que esperamos se llenen cuando aparezcan las entregas siguientes o los ítems de las preguntas para entender qué es lo que han pretendido medir.
Las evaluaciones censales arrojaron en el Perú un desempeño satisfactorio en matemáticas de apenas 7% en el año 2007 y 17% en el 2013. En comprensión lectora subieron de 16% a 33%. Eso  implica un ligero despegue desde el fondo pero lejos de un resultado satisfactorio. Entre esos mismos años, los alumnos de 3er grado del año 2006 dieron la prueba de matemática SERCE de OREALC-UNESCO junto con otros países 15 latinoamericanos y en el 2013 la de matemática  equivalente llamada TERCE, y resulta que los niños peruanos subieron de 474 a 533 puntos (500 es el promedio). En lectura entre esos años subieron de 474 a 521 puntos.

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Que se quede Jaime Saavedra (como Ministro de Educación)

León Trahtemberg Siederer

Martes 02 de Diciembre de 2014 18:00

 

Los analistas de los planes de desarrollo educativo exitosos en el mundo señalan que un factor crucial para su éxito es la presencia de un líder y vocero de la propuesta o reforma, que sea la figura visible que la encarna, y que se quede por unos  8 a 10 años al frente de ella.
El actual ministro de educación Jaime Saavedra goza del reconocimiento de  importantes representantes de sectores políticos, intelectuales, empresariales y medios de comunicación por sus convicciones, claridad en sus propuestas y la  capacidad de maniobrar a nivel del Ejecutivo para recibir el apoyo y financiamiento necesario.
Siendo así, ¿no sería bueno que los candidatos presidenciales para el gobierno del 2016-2021 que ya aparecen en la vitrina electoral lo convoquen para que se quede en el cargo durante el quinquenio aludido? De este modo, sacarían la educación de la agenda de controversias para fines electorales (que sin duda la debilitan), y podrían empezar a armar un consenso multipartidario capaz de sacar adelante los siguientes pasos del plan.
Eso fortalecería al actual equipo conductor y generaría una inercia positiva que cosechará sus frutos en el quinquenio siguiente. De lo contrario, corremos el riesgo de repetir el ciclo  trágico de la educación peruana que cada quinquenio cancela lo hecho  anteriormente y coloca en su lugar una nueva agenda de corto plazo para los tres últimos años de gobierno (porque los dos primeros se pierden en preparar los nuevos cambios)
Los analistas de los planes de desarrollo educativo exitosos en el mundo señalan que un factor crucial para su éxito es la presencia de un líder y vocero de la propuesta o reforma, que sea la figura visible que la encarna, y que se quede por unos  8 a 10 años al frente de ella.

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COAR para la infancia

León Trahtemberg Siederer

Miércoles 26 de Noviembre de 2014 09:44

 

Una de las tragedias de la educación peruana es que por un lado tenemos equipos de expertos en currículo que con la mejor intención proponen el camino a seguir para que los niños aprendan los fundamentos de la lectoescritura y matemática hacia 2do grado de primaria, pero las pruebas censales muestran sistemáticamente desde el año 2007 que los avances de los alumnos de un año a otro son muy pequeños, y que la gran mayoría no alcanza los objetivos mínimos en esas áreas.
Pasados 8 años de fracasos, hay que buscar soluciones más creativas para este problema. El gobierno está creando un Colegio de Alto Rendimiento Académico en cada región para que los alumnos más distinguidos de la escuela pública, que pasan a 3ero de secundaria, tengan la oportunidad de recibir una educación privilegiada. Quizá quepa pensar en la conveniencia de un concepto alternativo de COAR orientado a la infancia de 4 a 7 años, que ponga énfasis en el alto desempeño académico de los alumnos regulares de 10 colegios por región escogidos al azar, para experimentar abordajes innovadores que lleven a que todos ellos obtengan un alto rendimiento académico en 2do grado. Es decir, dotarlos de recursos, acompañamiento especializado y apertura en la normatividad de modo que dichas innovaciones en materia de gestión, recursos, metodología, horarios, capacitación docente, etc., produzcan aprendizajes que el sistema educativo pueda aprovechar transfiriéndolos o replicándolos en todos los otros colegios del país.
Una de las tragedias de la educación peruana es que por un lado tenemos equipos de expertos en currículo que con la mejor intención proponen el camino a seguir para que los niños aprendan los fundamentos de la lectoescritura y matemática hacia 2do grado de primaria, pero las pruebas censales muestran sistemáticamente desde el año 2007 que los avances de los alumnos de un año a otro son muy pequeños, y que la gran mayoría no alcanza los objetivos mínimos en esas áreas.

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Educamos mercenarios: se recompensa a los alumnos para que hagan lo que el profesor les ordena

León Trahtemberg Siederer

Lunes 10 de Noviembre de 2014 18:23

Bien lograda la expresión de Koldo Saratxaga "estamos haciendo jóvenes mercenarios porque les educamos en que todo es a cambio de algo”  al referirse  al lugar central que tiene en la educación el miedo y la falta de libertad, y al modelo de relaciones humanas basadas en la competencia y el poder (eldiarionorte Euskadi  17/07/2014 - Eduardo Azumendi)
La escuela está estructura para hacer notar jerarquías, no solo por la verticalidad de las autoridades sobre los alumnos, sino por la gestada entre pares, al hacerlos competir por notas o méritos para diferenciar a los buenos de los malos. Se pretende que sean innovadores, emprendedores, pero se les está convirtiendo en mercenarios porque se les educa a que todo lo que hacen es a cambio de algo. No disfrutan de lo que hacen porque no sienten el orgullo de lograr algo que los apasiona.
Se les educa a competir y no a compartir, a lo previsible, a contenerse de opinar más que a  expresarse libremente sin miedo a la desaprobación o vergüenza, por lo que no se desarrolla la imaginación y la intuición. No se acepta que todas las personas son diferentes (únicas) por lo que no se pueden conectar emocionalmente con la individualidad de c/u.
Se hace mucho daño a la convivencia escolar sana (y a la lucha contra el bullying) al incentivar a la competencia y el uso de las notas para jerarquizar, en vez de enfatizar la colaboración.
Bien lograda la expresión de Koldo Saratxaga "estamos haciendo jóvenes mercenarios porque les educamos en que todo es a cambio de algo” al referirse  al lugar central que tiene en la educación el miedo y la falta de libertad, y al modelo de relaciones humanas basadas en la competencia y el poder (eldiarionorte Euskadi  17/07/2014 - Eduardo Azumendi)

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Eres el mejor, (pero solo) tienes 18

León Trahtemberg Siederer

Miércoles 29 de Octubre de 2014 16:11

 

El uso de las notas para evaluar el desempeño de un alumno es muy discutible tanto por lo que significa medir sus logros en función de un estándar arbitrario como en cuanto a la introducción  del factor de comparación y competencia entre alumnos que quedan jerarquizados según su orden de mérito. Se diferencia entre los mejores y peores, ganadores y perdedores, aprobados y desaprobados. Además, se asume algo irreal: que todos los alumnos son iguales y aprenden igual por lo que con una misma fórmula de evaluación y escala de notas se puede identificar con equidad los méritos de c/u.
Pero asumamos por un momento que jerarquizar y poner notas por el desempeño sí tiene algún sentido. Eso supondría que el mejor alumno en cada curso debería tener nota 20. Sin embargo, eso ocurre rara vez, les ponen 18 o 19, porque a los alumnos se les evalúa como en la gimnasia olímpica, penalizando cada falla con reducción de décimas a partir del puntaje perfecto 10.
El mensaje a los alumnos de que se espera de ellos la perfección y que cualquier falla está penalizada ¿los alienta a intervenir libremente en clase, arriesgar planteamientos innovadores, confrontar opiniones del profesor, ser crítico, creativo, sabiendo que si “se equivoca” será sancionado con la pérdida de puntos?. ¿Algún inventor ha logrado descubrir algo sin haberse equivocado nunca y sin aprender de sus errores?. Errar debe ser parte sustantiva del aprendizaje. No debería penalizarse.
El uso de las notas para evaluar el desempeño de un alumno es muy discutible tanto por lo que significa medir sus logros en función de un estándar arbitrario como en cuanto a la introducción  del factor de comparación y competencia entre alumnos que quedan jerarquizados según su orden de mérito. Se diferencia entre los mejores y peores, ganadores y perdedores, aprobados y desaprobados. Además, se asume algo irreal: que todos los alumnos son iguales y aprenden igual por lo que con una misma fórmula de evaluación y escala de notas se puede identificar con equidad los méritos de c/u.

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No acortar la infancia (ni su capacidad de asombro)

León Trahtemberg Siederer

Lunes 20 de Octubre de 2014 00:18

 

Catherine L'Ecuyer (Educar en el Asombro) considera que el exceso de exposición de los niños a contenidos de multimedia digitales reduce su capacidad natural de asombrarse y sus deseos  por conocer el ambiente que los lleva a explorar y descubrir por sí mismos lo que les rodea. Muchos niños que parecen  desmotivados o que no aprenden al ritmo esperado en la escuela  porque perdieron el sentido del asombro, porque no se respetó sus propios ritmos de aprendizaje, sus silencios para interiorizar lo descubierto, por no mantener su sed de misterio  y rodearlos de belleza en vez de solo juguetes.
La sobre-estimulación desde fuera con juegos de video es contraproducente porque reduce el  juego y las motivaciones que emergen desde dentro, convirtiendo a los niños en seres  pasivos  y adictos a contenidos externos. Algunos estudios hablan de que el uso constante de televisión o video en niños menores de 3 años aumenta la probabilidad de padecer de desórdenes de atención a los 7 años, y que el entrenamiento prematuro con DVDs para aprender inglés termina disminuyendo el vocabulario de los niños.
Se trabaja en educación con muchos mitos de la neurociencia como “mientras antes, mejor” pese a las evidencias en contrario de los países nórdicos y la investigación psicopedagógica. La obsesión de los padres por que sus  hijos sean competitivos y productivos es contraproducente. Para que sean emprendedores e innovadores hay que fomentar su asombro, que naveguen por lo incierto y busquen siempre  nuevos retos.
Catherine L'Ecuyer (Educar en el Asombro) considera que el exceso de exposición de los niños a contenidos de multimedia digitales reduce su capacidad natural de asombrarse y sus deseos  por conocer el ambiente que los lleva a explorar y descubrir por sí mismos lo que les rodea. Muchos niños que parecen  desmotivados o que no aprenden al ritmo esperado en la escuela  porque perdieron el sentido del asombro, porque no se respetó sus propios ritmos de aprendizaje, sus silencios para interiorizar lo descubierto, por no mantener su sed de misterio  y rodearlos de belleza en vez de solo juguetes.

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Escolares: reproducir o confrontar (o hacer más sexy la educación)

León Trahtemberg Siederer

Martes 14 de Octubre de 2014 09:24

 

El reciente proceso electoral ha instalado sentidos comunes de la vida política que son más poderosos que todos los programas de educación cívica y de valores que se pueden desarrollar en los colegios. Al normalizar los conceptos de que “las promesas nunca se cumplen” o “roba pero hace obra”, corroborado por el hecho de que varios candidatos presos o fugados han sido elegidos, se está modelando la visión de lo que es el quehacer político normal de nuestra sociedad. De eso aprenden los niños y jóvenes de hoy, que serán los gobernantes, legisladores, jueces, fiscales, policías o funcionarios de mañana y reproducirán lo aprendido.
La segunda dimensión educativa es la notoria ausencia de la infancia y educación como temas centrales de campaña de los candidatos a gobernantes regionales, alcaldes provinciales y municipales. Ningún candidato aparece como enamorado de la educación. La mención del tema es siempre periférica, de relleno en el discurso electoral. Es un tema que no despierta pasión. Los candidatos no sienten que la educación sea un tema sexy, que atraiga pasiones y convoque votantes.
Los llamados a cambiar esto son los jóvenes de la nueva generación que están hoy en el colegio.  Pero eso requiere que sean rebeldes y contestatarios frente a los adultos que han hecho de la corrupción y trasgresión un valor (padres, políticos, autoridades). Pero eso no es cómodo para los profesores que prefieren las aguas tranquilas: alumnos apáticos, que no preguntan ni opinan,  confrontan o cuestionan. “Cállate y obedece” no son consignas que llaman a la confrontación. Entonces ¿de dónde saldrán los líderes del cambio social?.
La mejor opción para revertir nuestra agonía educativa y decadencia ética es que el próximo presidente del Perú muestre la talla de estadista capaz de convocar a la unidad nacional por la educación a todos los sectores profesionales, empresariales y políticos, enamorarlos de la educación, proponer una drástica reforma para los siguientes 10 años y apuntalarla diariamente contra viento y marea. Si la educación es un tema de un solo partido, todos los otros se opondrán y el cambio de gobierno finalizará la reforma. Si hay un pacto político y “la reforma es de todos”, se podrá sostener en el tiempo hasta cosechar los frutos.
El reciente proceso electoral ha instalado sentidos comunes de la vida política que son más poderosos que todos los programas de educación cívica y de valores que se pueden desarrollar en los colegios. Al normalizar los conceptos de que “las promesas nunca se cumplen” o “roba pero hace obra”, corroborado por el hecho de que varios candidatos presos o fugados han sido elegidos, se está modelando la visión de lo que es el quehacer político normal de nuestra sociedad. De eso aprenden los niños y jóvenes de hoy, que serán los gobernantes, legisladores, jueces, fiscales, policías o funcionarios de mañana y reproducirán lo aprendido.

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