Patricia Salas O'Brien
Una secundaria de calidad: una tarea pendiente
Miércoles 16 de Septiembre de 2009 15:54
Escrito por: Patricia Salas O`Brien
Quiero comenzar por algunas reflexiones que me suscita el cuadro que acompaña el documento de convocatoria, la primera es, la confirmación que la mayor deuda está en brindar buena educación a los más pobres, a las personas que viven en áreas rurales y a las que provienen de familias de menor escolaridad; esta es una situación que me gustaría ver desde dos ángulos, el del rol o la importancia de lo rural para nuestros países y desde las posibilidades de representación y negociación política en nuestros países, en particular de los más pobres.
El contexto desde el que desarrollaré las ideas, es la realidad peruana y el hecho de que tenemos una política de Estado en educación, las idas, vueltas y omisiones luego de su aprobación por el gobierno peruano, así como los esfuerzos de gobiernos regionales e instituciones diversas en el país por lograr cambios educativos. Procesos que he podido acompañar desde mi condición de miembro del Consejo Nacional de Educación, institución que impulsara la formulación concertada del Proyecto Educativo Nacional y es responsable de su seguimiento y vigilancia.
LO RURAL YA NO TIENE UN LUGAR EN EL MUNDO, NI EN LAS MENTES DE
LAS PERSONAS
Desde la colonia y los inicios de la República, el agro, en el Perú sólo tuvo importancia en la medida que estuviera ligado al circuito exportador, sea para la manutención de las personas que trabajaban en los grandes asentamientos mineros o, sea por la gran cadena de agro exportación, asociada a la caña de azúcar, el algodón, la lana o el caucho.
LO RURAL YA NO TIENE UN LUGAR EN EL MUNDO, NI EN LAS MENTES DE
LAS PERSONAS
Desde la colonia y los inicios de la República, el agro, en el Perú sólo tuvo importancia en la medida que estuviera ligado al circuito exportador, sea para la manutención de las personas que trabajaban en los grandes asentamientos mineros o, sea por la gran cadena de agro exportación, asociada a la caña de azúcar, el algodón, la lana o el caucho.
Entrado el siglo XX, recorrió el continente, el impulso industrializador. El ideal del progreso, de modernidad, consistía en convertirse en una sociedad urbana e industrial; esa fue la visión de futuro que compartimos
todos y que dejó al agro, en un rol subsidiario y poco deseado.Pero, por supuesto no se trataba sólo de un tipo de actividad productiva, sino de elegir un modo de vida, el urbano occidental, marcado por el mercado, el consumo, la homogeneidad y la comodidad y, no hay que soslayarlo, marcado también por el acceso a la ciudadanía, a los derechos.
Entonces lo rural y ya no solo lo agrario, dejaba de tener sentido, era lo que representaba el atraso, tanto en sus componentes socio económicos como en los culturales. Sólo a manera de ejemplo, recordaremos que en el Perú a finales de los 60, el 24 de junio, una fecha de celebración nacional, cambió su nominación de Día del Indio a Día del Campesino, en un acto que, para el gobierno y los aires de entonces, estoy segura que
fue un gesto inclusivo, pero que visto en perspectiva, se puede leer como la abolición de lo indígena como cultura, como proyecto social, para reducirlo a una categoría laboral, económica, acorde con los tiempos de
modernidad impulsado por el Modelo de sustitución de importaciones.
todos y que dejó al agro, en un rol subsidiario y poco deseado.Pero, por supuesto no se trataba sólo de un tipo de actividad productiva, sino de elegir un modo de vida, el urbano occidental, marcado por el mercado, el consumo, la homogeneidad y la comodidad y, no hay que soslayarlo, marcado también por el acceso a la ciudadanía, a los derechos.
Entonces lo rural y ya no solo lo agrario, dejaba de tener sentido, era lo que representaba el atraso, tanto en sus componentes socio económicos como en los culturales. Sólo a manera de ejemplo, recordaremos que en el Perú a finales de los 60, el 24 de junio, una fecha de celebración nacional, cambió su nominación de Día del Indio a Día del Campesino, en un acto que, para el gobierno y los aires de entonces, estoy segura que
fue un gesto inclusivo, pero que visto en perspectiva, se puede leer como la abolición de lo indígena como cultura, como proyecto social, para reducirlo a una categoría laboral, económica, acorde con los tiempos de
modernidad impulsado por el Modelo de sustitución de importaciones.
Fue muy efectivo, nadie quiere ser agricultor, ni campesino, ni rural; las personas que viven en las áreas rurales, lo que aspiran es a migrar, y ven la educación como uno de los elementos para cumplir ese propósito, o la
motivación para tomar la decisión. En las zonas rurales es muy común escuchar a los padres y madres de
familia, declarar que envían a sus hijos a la escuela para que “…no sean como ellos…”; lo cual no es exclusivo de familias muy pobres o de lugares muy alejados de la ciudad, la misma declaración la hacen pequeños
agricultores, articulados al mercado. De la misma manera hemos encontrado que la ruta de migración en busca
de mejor oferta educativa se ha acortado. Lo común hace 25 ó 30 años era que las familias con mejores posibilidades, enviaran a sus hijos e hijas a la ciudad más cercana en busca de educación superior; ello estaba
acompañado de la migración al pueblo más cercano donde había una secundaria; pues eso ya no es suficiente, ahora se envía a los jóvenes a terminar la secundaria a la ciudad capital de la región, con la idea de que aumentarán sus posibilidades de acceso a la educación superior.
motivación para tomar la decisión. En las zonas rurales es muy común escuchar a los padres y madres de
familia, declarar que envían a sus hijos a la escuela para que “…no sean como ellos…”; lo cual no es exclusivo de familias muy pobres o de lugares muy alejados de la ciudad, la misma declaración la hacen pequeños
agricultores, articulados al mercado. De la misma manera hemos encontrado que la ruta de migración en busca
de mejor oferta educativa se ha acortado. Lo común hace 25 ó 30 años era que las familias con mejores posibilidades, enviaran a sus hijos e hijas a la ciudad más cercana en busca de educación superior; ello estaba
acompañado de la migración al pueblo más cercano donde había una secundaria; pues eso ya no es suficiente, ahora se envía a los jóvenes a terminar la secundaria a la ciudad capital de la región, con la idea de que aumentarán sus posibilidades de acceso a la educación superior.
Continua el texto en :
http://www.siteal.iipe-oei.org/debates/index.asp





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